4 de diciembre de 2022

#INCREIBLE: Como la gente tira $1,300 en alimentos. #ETIQUETA #CADUCIDAD #MITOS


 Para los refrigeradores de todo Estados Unidos, el paso del Día de Acción de Gracias significa una gran purga. 



Las cosas buenas son las primeras en irse: el puré de papas, los restos mantecosos del relleno, el pastel frío digno de un desayuno. Pero, ¿qué es eso en la distancia, acurrucado sombríamente detrás de las sobras? Allí yacen las reliquias marginadas de las compras de comestibles anteriores al Día de Acción de Gracias. Crema espesa, unos días después de su fecha de caducidad. Una bolsa desolada de espinacas cuya etiqueta dice que se echó a perder el domingo. Pan tan duro que te preguntas si es del último Día de Acción de Gracias.

Los irreflexivos alimentarios, incluido yo mismo, tienden a pasar las fechas de caducidad. La semana pasada, consideré el contenido de un pequeño recipiente en las entrañas de mi refrigerador que había superado su fecha de caducidad por seis semanas. ¿Me atreví a comer un yogur de melocotón? Seguro que lo hice, y fue genial. 

En la mayoría de los hogares, los artículos viejos no tienen ninguna posibilidad. Tiene sentido que las personas desconfíen de los alimentos vencidos, que en ocasiones pueden ser repugnantes e incitar a una carrera frenética al baño, pero los científicos de alimentos nos han estado diciendo durante años, si no décadas, que las fechas de vencimiento son en su mayoría inútiles cuando se trata de Seguridad alimenticia. 

De hecho, una enorme porción de lo que consideramos basura está perfectamente bien para comer: la organización sin fines de lucro ReFED estimó que 305 millones de libras de alimentos se desecharían innecesariamente este Día de Acción de Gracias.

Las fechas de caducidad, al parecer, son difíciles de ignorar. Pero si alguna vez hubo un momento para quitarnos el hábito de tirar artículos "caducados" pero perfectamente buenos debido a una precaución excesiva, es ahora. El desperdicio de alimentos ha sido durante mucho tiempo un gran problema climático: las emisiones anuales de alimentos podridos en los EE. UU. se aproximan a las de 42 centrales eléctricas de carbón, y con el costo brutal de la inflación en las facturas de los comestibles, también es un problema para su billetera. La gente tira aproximadamente $1,300 al año en alimentos desperdiciados,dijo Zach Conrad, profesor asistente de sistemas alimentarios en William and Mary. "En esta economia? Lo único que deberíamos descartar son las fechas de vencimiento."

Las fechas de caducidad, son parte de una familia en expansión de etiquetas que incluye los hermanos fácilmente confundidos "consumase mejor antes de", "vender hasta" y "mejor si es usado antes de", han confundido durante mucho tiempo nuestra concepción de lo que es comestible. Lo hacen insinuando que la comida tiene un punto definitivo de no retorno, más allá del cual está muerta, kaput, caducada, y tú también podrías estarlo si te atreves a comerla. 


Ojalá la comida fuera tan simple como eso.

El problema es que la mayoría de las fechas de vencimiento solo transmiten información sobre la calidad de un artículo. Con la excepción de la fórmula infantil, donde realmente se refieren a la caducidad, las fechas generalmente representan la mejor estimación del fabricante de cuánto tiempo los alimentos son frescos y sabrosos de manera óptima, aunque lo que esto realmente significa varía ampliamente, sobre todo porque no existe una supervisión federal sobre el etiquetado. . 

La leche en un estado de USA, por ejemplo, se puede “vender en” supermercados más de 10 días después que otro, Y no hace ninguna diferencia en términos de calidad. Algunos estados, como Nueva York y Tennessee, no exigen ninguna etiqueta.


Fuente: https://www.theatlantic.com/

28 de noviembre de 2022

Fraude alimentario: ¿qué es? #Food #FoodDefense

 

El fraude alimentario contempla un amplio rango de actos intencionados que suponen una infracción, los cuales pueden suceder en cualquier etapa del proceso de fabricación o producción de un alimento. Algunos de ellos pueden ser:

  • Dilución: Mezclar ingredientes de más valor con otros de menos valor.
  • Sustitución: Reemplazar un ingrediente o parte de un producto.
  • Etiquetado indebido: Declaraciones falsas en la etiqueta o en el empaque.
  • Falsificación: Productos comercializados (unos por otros), o falsas declaraciones respecto del origen de sus ingredientes.
  • Encubrimiento: Ocultar un ingrediente en la receta de un producto.
  • Prácticas no autorizadas: Agregar un material no declarado a un alimento para variar sus atributos.
  • Imitaciones: Copiar el nombre, estilo y/o modelo de una marca. El concepto de empaque, receta o métodos de procesos.
  • Mercado negro: Venta de producto no declarado y/o robado.
¿Podrían los envases para alimentos generar problemas de fraude alimentario?

La respuesta es: Sí. Se espera que los materiales de envasado sean evaluados en cuanto a su riesgo/vulnerabilidad. Se debe recordar que el envase muchas veces forma parte del producto que está siendo comercializado, por lo que puede generar expectativas en el consumidor en algunas circunstancias. 

Se debe invertir concentración, en aquellos descriptores que aportan valor agregado al envase y evaluar qué vulnerabilidad existe a que dichas promesas no sean reales.

La integridad del envase o recipiente que debe contener el producto final, es esencial mantener las condiciones óptimas y necesarias para garantizar y asegurar el producto tal como se ha establecido e informado al consumidor. 

Se conocen acciones fraudulentas de autenticidad o calidad de los envases con el objetivo de abaratar costos o para obtener directamente un beneficio económico. 

Un envase que no cumpla explícitamente su función, y que por tanto no preserva el alimento en condiciones óptimas fijadas o detalladas del producto, puede conducir a consecuencias a gran escala. Hay que asegurar los materiales y comportamiento de los envases de forma continua y sobre todo en los casos que se haga un cambio de envase o se quiera innovar en la conservación del producto.

Ejemplos:

Etiquetas o envases de cartón que tengan logos relativos a sustentabilidad de bosques (Por ejemplo certificación FSC). El contar con el logo es un atributo más para el producto, por lo que la evaluación de riesgo debe considerar el riesgo respecto a la autenticidad del logo.
La condición de envase biodegradable que se declare como descriptor de manera impresa. La empresa debería evaluar el riesgo respecto a la autenticidad de esta declaración.
El tipo de plástico: En el caso de envases rígidos, éste se identifica generalmente en la parte inferior del envase (con un número del 1 al 7), que se relaciona con los materiales de composición. Podría haber riesgo de sustitución.
La aptitud del envase para ser usado en microondas, cuando se declara esta condición. Podría haber riesgo de sustitución / adulteración, que en el peor de los casos generarían contaminaciones por migración si se utilizan materiales con este potencial.
El etiquetado incorrecto es el proceso de colocar afirmaciones falsas en el empaque para obtener un beneficio económico.

24 de noviembre de 2022

EL NUEVO REFRIGERANTE RS-50 (R-442A) DE ALTA EFICIENCIA Y BAJO PCA REEMPLAZA AL R-404A

 



Características y aplicaciones del R-442A (RS-50) El R-442A (RS-50) es una mezcla HFC no inflamable con un ODP = 0, y bajo potencial de calentamiento (GWP) desarrollado para cumplir las nuevas exigencias desarrolladas en la F-Gas Regulation en Europa para la reducción de las emisiones de CO2 y además aportar un ahorro económico importante al cliente final debido a su alta eficiencia energética. Algunas de sus características principales son: 

  •  Es una buena alternativa al R-404A y R-507 para instalaciones nuevas de media y baja temperatura. 
  •  Es un "Drop-in" sustituto directo del R-404A y R-507 en instalaciones existentes. 
  •  El Potencial de calentamiento (GWP) es menos de la mitad que el R-404 y R-507. 
  •  Alta eficiencia energética (COP) respecto del R-404A y R-507. 
  •  Capacidad frigorífica superior respecto del R-404A y R-507. 
  •   Es un "Retrofit" sustituto indirecto del R-22 en refrigeración. 
  •  Su estructura molecular es equivalente a la del R-22, y más pequeña que el R-404A y R-507 por lo que no será necesario ajustar la válvula de expansión para instalaciones que contenían R-22 y si puede ser necesario cerrar ligeramente la válvula de expansión en el caso del R-404A y R-507. 
  •  Es una mezcla HFC, compatible con aceites sintéticos POE. 

Debido a su composición nos aportará mejores retornos de aceite al compresor comparado con el R-404A y el R-507. El RS-50 (R-442A) es idóneo como alternativo al R-404A y R-507 tanto en instalaciones nuevas como existentes, aportando una mejora muy importante en el ahorro energético, y reduciendo significativamente el TEWI, emisiones directas e indirectas de CO2 y así ser un producto de futuro dentro del nuevo marco Europeo.



Aplicaciones:

Debido a que las propiedades del R-442A (RS-50) son similares a las del R-404A y R-507 es adecuado para las instalaciones donde estos refrigerantes era utilizados como supermercados, congeladores, almacenes frigoríficos, cámaras frigoríficas, bodegas refrigeradas, transporte refrigerado, pistas de hielo, máquinas de hielo, máquinas expendedoras de bebidas frías, procesos de refrigeración, etc. El R-22 también se usaba en muchas de estas aplicaciones en las que el RS-50 también sería una alternativa. Condiciones de servicio y trabajo Debido a que el RS-50 es una mezcla, debe transferirse siempre en fase líquida o en cargas completas si se efectúa en fase gas


No hay necesidad de realizar grandes cambios en una instalación de R-404A o R-507 para cambiar a RS-50 más que reducir el paso del sistema de expansión. Debido a su deslizamiento (Glide) será recomendable en caso de fuga, recuperar el refrigerante, realizar un vacío y reemplazar con refrigerante virgen. Lubricantes El RS-50 es compatible con los mismos aceites polioléster que son usados con el R-404A y R-507 por lo que no será necesario cambiar el tipo de aceite al convertir instalaciones de R-404A ó R-507 a RS-50. 

En caso de sustituir el R-22 con RS-50 será necesario cambiar el aceite existente por uno de bases de poliol. Datos ambientales Ninguno de los componentes del RS-50 contiene cloro, de manera que el producto tiene ODP = 0 (capacidad para agotar la capa de ozono). 

El RS-50 tiene un potencial directo de calentamiento atmosférico (GWP), bajo, reduciendo así las emisiones de CO2 en caso de fugas directas. 

Seguridad 

El RS-50 no es inflamable bajo ninguna situación de fraccionamiento de la mezcla según el Estándar 34 de ASHRAE. Los componentes del RS-50 han sido sujetos a pruebas de toxicidad por los Estudios de Aceptabilidad Ambiental de Alternativas de Fluorocarbonos (AFEAS) declarándolo de baja toxicidad. Al RS-50 se le ha asignado el número de refrigerante en ASHRAE R-442A con una clasificación de seguridad A1/grupo L1. 

Compatibilidad con materiales 

El R-442A (RS-50) es compatible con todos los materiales comúnmente utilizados en sistemas de refrigeración que previamente han trabajado con R-404A y R-507. En general, los materiales compatibles con el R404A y R507 se pueden utilizar con el RS-50. Se recomienda comprobar con el fabricante del equipo las particularidades del mismo para la adaptación de los equipos con respecto a la compatibilidad de los materiales. En instalaciones viejas que han estado funcionando con R-22, puede ser necesaria la sustitución de algunas juntas debido a la diferente composición del RS-50, que contiene HFC´s