19 de enero de 2018

'Salmonella enterica', la bacteria que devastó al México colonial..Por Amapola Nava




Los indígenas que enfermaban de cocoliztli tenían muy pocas oportunidades de sobrevivir. Severas hemorragias nasales, fiebre y erupciones en el cuerpo son los síntomas con los que el Códice en Cruz y el Códice Telleriano-Remensis describieron el padecimiento, que mataba entre 60 y 90 por ciento de sus víctimas. Esta epidemia, que azotó territorio mexicano entre 1545 y 1550, fue una de las más devastadoras en la historia de América.



Los españoles la llamaron “pujamiento de sangre”, los aztecas cocoliztli, que significa peste en náhuatl. El cocoliztli es un término que se le daba a una enfermedad generalizada que se propagaba y ocasionaba la muerte colectiva y junto con otras enfermedades que los colonizadores trajeron de Europa, África y Asia, alcanzaron tasas de mortalidad entre los indígenas de 95 por ciento, facilitando a los colonizadores la conquista del nuevo continente.  
A pesar de que existen textos de la época describiendo el padecimiento, la identidad del patógeno causante del cocoliztli en América seguía siendo un misterio, pues los síntomas descritos en los documentos históricos pueden atribuirse a más de un virus o bacteria. Pero un equipo internacional de científicos del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de otras instituciones, encontró evidencias de que el causante de esta epidemia podría ser la bacteria Salmonella enterica.
El grupo de investigación logró recuperar ADN de un cementerio ubicado en la antigua ciudad de Teposcolula-Yucundaa, en Oaxaca, y gracias a una nueva técnica de análisis de ADN identificó al patógeno Salmonella enterica al analizar muestras de dientes de individuos enterrados en el lugar.
Sus hallazgos fueron publicados en la revista científicaNature Ecology & Evolution.
ADN develador
El cementerio de Teposcolula-Yucundaa está ubicado en Oaxaca, en la región de la Mixteca Alta. Este sitio de entierro es el único lugar conocido ligado a la epidemia de cocoliztli de 1545-1550, explicó Åshild Vågene, del Instituto Max Planck. En él se enterraron individuos que murieron previo a la llegada de los colonizadores, pero también quienes murieron durante la época del cocoliztli.

“Al detonarse la epidemia, en la década de 1540, los cuerpos de los difuntos fueron enterrados rápidamente en cistas colectivas; en las principales plazas prehispánicas, encontramos decenas de tumbas colectivas que albergaron entre cuatro y ocho cuerpos cada una. Excavamos una muestra de los entierros, y documentamos la impresionante mortandad”, señaló Nelly Robles.
Esto hizo pensar a los investigadores que el lugar era ideal para buscar muestras de ADN antiguo preservado, que pudieran develar la identidad del patógeno que mató a cientos de personas.
El grupo de científicos colectó la pulpa dental de 24 individuos que murieron en la época después del contacto con los europeos y cinco individuos que fueron enterrados en la época previa al contacto con los colonizadores. Además, recolectaron muestras de suelo del lugar para detectar los microorganismos ambientales y no confundirlos con los posibles patógenos antiguos.
El problema es que el ADN se degrada por elementos ambientales como la luz, la temperatura, la presencia de agua o simplemente el paso del tiempo, y los fragmentos de cadenas que se obtienen suelen estar incompletas o ser muy cortas. Pero este problema se solucionó gracias al uso de un nuevo programa computacional denominado MALT, comentó Åshild Vågene.


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